Esta locomotora fue bautizada en honor al Ingeniero Livio Dante Porta, un ingeniero argentino graduado en 1946, primer discípulo y gran amigo de Andre Chapelon, el francés que revoluciono la técnica del vapor; creyó firmemente en la filosofía del maestro y aporto su propio genio al diseño de la locomotora a vapor.
En 1948 a los 27 años construyo su primer locomotora, llamada argentina, cuya eficiencia térmica no fue alcanzada jamás por ninguna locomotora a vapor. Sin embargo como Porta había llegado tarde a la época del diseño de nuevas locomotoras a vapor, su trabajo se concentró en optimizar las existentes en los ferrocarriles en Argentina.
Desde 1957 a 1960 fue Gerente del ramal a Río Turbio. Optimizo sus locomotoras, transformándolas en las mas efectivas de todos los diseños de maquina que jamás existieron, tirando trenes de 2000 toneladas sobre la pequeña vía de 750 mm. En ellas y en las siguientes series de maquinas nuevas utilizo el exitoso sistema de combustión a la gasógeno, producto de su creación que le valió la admiración del mundo ferroviario.
Desde el exterior fue requerido por varios países de Latinoamérica y Gran Bretaña, donde optimizo más de 70 vaporeras de una compañía de carbón.
Los estudiosos del tema han tenido en Porta un maestro ejemplar y lo han reconocido llamando a las locomotoras con su nombre. Tal es el caso de David Wardale con la 25 NC sudafricana y Shaun MacMahon con la garrat del Tren del Fin del Mundo.
La admiración de Porta a nivel mundial esta reflejada en el libro de Wardale “ The Red Devil”.
En 1980 fue contratado como Vicepresidente Técnico por el consorcio American Coal Enterprise de Estados Unidos para desarrollar una vaporera que compitiera con la diesel en el terreno norteamericano. El ya lo había hecho diez años antes, pero el grado de automatización requerido implico el desarrollo de un proyecto nuevo que se hizo y que fue cancelado por la baja del precio del crudo.
Con posteridad, el gobierno cubano lo contrato para que optimizara el parque y desarrollara una locomotora de nuevo diseño para la maniobra y carga local.
Con más de 80 años, decidió no viajar más y centro su colaboración en la asistencia de los continuadores David Wardale, Phil Girdlestone, Roger Wallr, Shaun MacMahon y Nigel Day.
En esta etapa y en base a su trabajo en el Tren del Fin del Mundo, presto atención a los ferrocarriles turísticos y diseño una vaporera para el Tren de las Nubes y otras pequeñas de 2 ejes para líneas menores.
A Porta le gustaba compartir sus conocimientos y fue muy querido por sus discípulos y amigos, como todo genio, veía mas allá que sus contemporáneos y hablaba de energía renovable en los años 60. Hasta su muerte creyó que la causa del vapor era posible y a ella le dedico su vida y su pasión.
En 1948 a los 27 años construyo su primer locomotora, llamada argentina, cuya eficiencia térmica no fue alcanzada jamás por ninguna locomotora a vapor. Sin embargo como Porta había llegado tarde a la época del diseño de nuevas locomotoras a vapor, su trabajo se concentró en optimizar las existentes en los ferrocarriles en Argentina.
Desde 1957 a 1960 fue Gerente del ramal a Río Turbio. Optimizo sus locomotoras, transformándolas en las mas efectivas de todos los diseños de maquina que jamás existieron, tirando trenes de 2000 toneladas sobre la pequeña vía de 750 mm. En ellas y en las siguientes series de maquinas nuevas utilizo el exitoso sistema de combustión a la gasógeno, producto de su creación que le valió la admiración del mundo ferroviario.
Desde el exterior fue requerido por varios países de Latinoamérica y Gran Bretaña, donde optimizo más de 70 vaporeras de una compañía de carbón.
Los estudiosos del tema han tenido en Porta un maestro ejemplar y lo han reconocido llamando a las locomotoras con su nombre. Tal es el caso de David Wardale con la 25 NC sudafricana y Shaun MacMahon con la garrat del Tren del Fin del Mundo.
La admiración de Porta a nivel mundial esta reflejada en el libro de Wardale “ The Red Devil”.
En 1980 fue contratado como Vicepresidente Técnico por el consorcio American Coal Enterprise de Estados Unidos para desarrollar una vaporera que compitiera con la diesel en el terreno norteamericano. El ya lo había hecho diez años antes, pero el grado de automatización requerido implico el desarrollo de un proyecto nuevo que se hizo y que fue cancelado por la baja del precio del crudo.
Con posteridad, el gobierno cubano lo contrato para que optimizara el parque y desarrollara una locomotora de nuevo diseño para la maniobra y carga local.
Con más de 80 años, decidió no viajar más y centro su colaboración en la asistencia de los continuadores David Wardale, Phil Girdlestone, Roger Wallr, Shaun MacMahon y Nigel Day.
En esta etapa y en base a su trabajo en el Tren del Fin del Mundo, presto atención a los ferrocarriles turísticos y diseño una vaporera para el Tren de las Nubes y otras pequeñas de 2 ejes para líneas menores.
A Porta le gustaba compartir sus conocimientos y fue muy querido por sus discípulos y amigos, como todo genio, veía mas allá que sus contemporáneos y hablaba de energía renovable en los años 60. Hasta su muerte creyó que la causa del vapor era posible y a ella le dedico su vida y su pasión.
